DEFINICIONES
     
 
COMPETENCIA
 COMPETENCIAS BÁSICAS
 
     
 
  COMPETENCIAS CIUDADANAS
  COMPETENCIA LABORAL
 
     
 
  ESTÁNDAR DE COMPETENCIAS
  PERFIL OCUPACIONAL
 
     
 
  COMPETENCIAS CONDUCTUALES
  EVALUACIÓN DE COMPETENCIAS LABORALES
 
     
 
  CERTIFICACIÓN DE COMPETENCIAS LABORALES
  CAPACITACIÓN POR COMPETENCIAS
 
     
 
  PRODUCTIVIDAD
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COMPETENCIA

El concepto de competencia surge de la necesidad de valorar no sólo el conjunto de los
conocimientos apropiados (saber) y las habilidades y destrezas (saber hacer) desarrolladas por
una persona, sino de apreciar su capacidad de emplearlas para responder a situaciones,
resolver problemas y desenvolverse en el mundo. Igualmente, implica una mirada a las
condiciones del individuo y disposiciones con las que actúa, es decir, al componente
actitudinal y valorativo (saber ser) que incide sobre los resultados de la acción.
La competencia es “un saber hacer frente a una tarea específica, la cual se hace evidente
cuando el sujeto entra en contacto con ella. Esta competencia supone conocimientos, saberes y
habilidades que emergen en la interacción que se establece entre el individuo y la tarea y que
no siempre están de antemano”
Abordar el enfoque de competencias es dar un viraje hacia los resultados de la aplicación de
esos saberes, habilidades y destrezas. En otras palabras, las competencias se refieren a un
“saber hacer en contexto”. Por ello, la competencia se demuestra a través de los desempeños
de una persona, los cuales son observables y medibles y, por tanto, evaluables. “Las
competencias se visualizan, actualizan y desarrollan a través de desempeños o realizaciones en
los distintos campos de la acción humana”

¿De qué hablamos cuando nos referimos al concepto de competencia? A continuación
presentamos algunos elementos que la caracterizan:
a. Es personal, es decir, está presente en todos los seres humanos. Esta condición se
observa inclusive en nuestro lenguaje cotidiano cuando decimos que "aquella persona
es muy competente…"; lo mismo no ocurre con respecto a los objetos, que aunque son
muy útiles no son "competentes".
b. La competencia siempre está referida a un ámbito o un contexto en el cual se
materializa. En la medida en que el ámbito de referencia es más delimitado, es más
fácil caracterizarla. Por ejemplo, es más sencillo explicitar qué sería un "conductor
competente" que un "ciudadano competente".
c. La competencia representa potenciales que siempre son desarrollados en contextos de
relaciones disciplinares significativas.
d. Las competencias se realizan a través de las habilidades. Una competencia puede
contener varias habilidades que funcionan como anclas para referirlas a los ámbitos en
los cuales las competencias se realizarán.
e. Están asociadas a una movilización de saberes. No son un "conocimiento acumulado",
sino la vinculación de una acción, la capacidad de acudir a lo que se sabe para realizar
lo que se desea.
f. Son patrones de articulación del conocimiento al servicio de la inteligencia. Pueden ser
asociadas a los esquemas de acción, desde los más sencillos hasta las formas más
elaboradas de movilización del conocimiento.
g. Representan la potencialidad para la realización de intenciones referidas: articular los
elementos del par conocimiento-inteligencia, así como el de conocimiento tácito -
conocimiento explícito.
Las competencias se refieren a la capacidad de un individuo para desenvolverse en muchos
ámbitos de la vida personal, intelectual, social, ciudadana y laboral: "vale la pena resaltar que
al hablar de competencias nos hallamos frente a un fenómeno tanto individual como social y
cultural, pues es la sociedad la que da sentido y legitima cuáles son las competencias
esperadas y de mayor reconocimiento".
El desarrollo integral de un estudiante debe atender todas sus dimensiones, de ahí que en la
actualidad se otorgue especial énfasis a la formación y evaluación de competencias de distinto
tipo: básicas (relacionadas con el lenguaje, la matemática y las ciencias), ciudadanas (referidas
a la capacidad de actuar en sociedad) y laborales (necesarias para actuar como ser productivo).
Con el fin de centrar la atención y los esfuerzos en la formación, los niveles de la básica
primaria y secundaria han asumido el desarrollo de las competencias básicas y ciudadanas,
principalmente. A su vez, la media, además de las anteriores, hoy en día se enfrenta al reto de
crear condiciones para que los jóvenes desarrollen y ejerciten competencias laborales.

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 COMPETENCIAS BÁSICAS

Las competencias básicas están relacionadas con el pensamiento lógico matemático y las
habilidades comunicativas, que son la base para la apropiación y aplicación del conocimiento
científico provisto por las distintas disciplinas, tanto sociales como naturales. Son el punto de
partida para que las personas puedan aprender de manera continua y realizar diferentes
actividades en los ámbitos personal, laboral, cultural y social. De igual manera, permiten el
desarrollo de las ciudadanas y las laborales.
Las competencias básicas en matemáticas se relacionan con el “el saber hacer en el contexto
matemático, que no es otra cosa que el uso que el estudiante hace de la matemática para
comprender, utilizar, aplicar y comunicar conceptos y procedimientos matemáticos”.
A su vez, la competencia comunicativa o de uso del lenguaje, se refiere al “uso del lenguaje
para acceder a la comprensión y a la producción de diferentes tipos de textos. Es decir, a la
manera como el estudiante emplea su lenguaje en los procesos de negociación del sentido”.
El énfasis dado en la actualidad a las competencias básicas ha trasformado la educación de un
ejercicio para la memorización de cuerpos estables de conocimiento al desarrollo de
competencias cognitivas superiores relacionadas. Estas competencias apuntan a la capacidad
para utilizar el conocimiento científico para la resolución de problemas de la vida cotidiana, y
no sólo del espacio escolar, y de aprender a aprender para poder enfrentar el ritmo con se que
producen nuevos conocimientos, informaciones, tecnologías y técnicas.
En el contexto laboral, las competencias básicas permiten que un individuo entienda
instrucciones escritas y verbales, produzca textos con distintos propósitos, interprete
información registrada en cuadros y gráficos, analice problemas y sus posibles soluciones,
comprenda y comunique sentidos diversos con otras personas.

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  COMPETENCIAS CIUDADANAS

Las competencias ciudadanas son el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que
permiten que una persona se desenvuelva adecuadamente en sociedad y contribuya al
bienestar común y al desarrollo de su localidad o región.
Están referid as a la capacidad de ejercer la ciudadanía y de actuar con base en los principios
concertados por una sociedad y validados universalmente. Además de relacionarse con la
actuación de un individuo, las competencias ciudadanas implican la capacidad para efectuar
juicios morales, conocer el funcionamiento del Estado y comportarse e interactuar con otros y
consigo mismo.
El desarrollo de estas competencias permite que los estudiantes participen activamente no sólo
en la institución educativa, sino también en la esfera pública y en las organizaciones a las que
se vinculen, para promover intereses colectivos, defender derechos y cumplir deberes como
ciudadanos y miembros de una comunidad o grupo. Igualmente, les posibilita la reflexión y la
crítica frente a su comportamiento y el de los demás, el manejo de conflictos y la asunción de
posiciones argumentadas sobre los hechos importantes de la vida local, regional, nacional e
internacional.
La formación de competencias ciudadanas está relacionada con la apropiación de mecanismos
de regulación del comportamiento, tales como la ley, principios, valores, normas, reglamentos,
creados para convivir en armonía con otros diversos, regular los acuerdos y respetarlos.
En el contexto laboral, las competencias ciudadanas permiten al individuo asumir
comportamientos adecuados según la situación y el interlocutor, respetar las normas y
procedimientos, ser crítico y reflexivo ante los problemas, resolver conflictos y buscar la
armonía en la relación con los demás, cuidar los bienes ajenos que le sean encomendados,
cumplir los compromisos, participar activamente y generar sentido de pertenencia con su
organización.

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  COMPETENCIA LABORAL

Las competencias laborales son el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que
aplicadas o demostradas en situaciones del ámbito productivo, tanto en un empleo como en
una unidad para la generación de ingreso por cuenta propia, se traducen en resultados efectivos
que contribuyen al logro de los objetivos de la organización o negocio. En otras palabras, la
competencia laboral es la capacidad que una persona posee para desempeñar una función
productiva en escenarios laborales usando diferentes recursos bajo ciertas condiciones, que
aseguran la calidad en el logro de los resultados.
Contar con competencias básicas, ciudadanas y laborales facilita a los jóvenes construir y
hacer realidad su proyecto de vida, ejercer la ciudadanía, explorar y desarrollar sus talentos y
potencialidades en el espacio productivo, lo que a la vez les permite consolidar su autonomía e
identidad personal y mejorar su calidad de vida y la de sus familias.


a. El surgimiento del enfoque de competencia laboral


Las competencias laborales son un punto de encuentro entre los sectores educativo y
productivo, por cuanto muestran qué se debe formar en los trabajadores y los desempeños que
éstos deben alcanzar en el espacio laboral. “El surgimiento de la gestión por competencia
laboral en la empresa, en parte obedece a la necesidad de acortar la distancia entre esfuerzo de
formación y resultado efectivo”.
El concepto de competencia laboral se acuñó primero en los países industrializados a partir de
la necesidad de formar personas para responder a los cambios tecnológicos, organizacionales
y, en general, a la demanda de un nuevo mercado laboral. A su vez, en los países en desarrollo
su aplicación ha estado asociada al mejoramiento de los sistemas de formación para lograr un
mayor equilibrio entre las necesidades de las personas, las empresas y la sociedad en general.

 

b. Tipos de competencias laborales


Competencias laborales generales

Las competencias laborales generales se caracterizan por no estar ligadas a una ocupación en
particular, ni a ningún sector económico, cargo o tipo de actividad productiva, pero habilitan a
las personas para ingresar al trabajo, mantenerse en él y aprender. Junto con las competencias
básicas y ciudadanas, facilitan la empleabilidad de las personas. La empleabilidad es la
capacidad de una persona para conseguir un trabajo, mantenerse en él y aprender
posteriormente los elementos específicos propios de la actividad.
Las competencias laborales generales son necesarias en todo tipo de trabajo, ya sea en un
empleo o en una iniciativa propia para la generación de ingreso. Son ejemplos de ellas la
orientación al servicio, la informática, el trabajo en equipo, la toma de decisiones, la
resolución de problemas, el conocimiento del entorno laboral y el manejo de procesos
tecnológicos básicos.
Estas competencias son transferibles, es decir, se aplican en cualquier ambiente donde existe
una organización productiva: la familia, la comunidad, la empresa; generan el desarrollo
continuo de nuevas capacidades y son observables y medibles, lo cual significa que es posible
evaluarlas y certificar que una persona cuenta con ellas. A continuación se presentan las
principales características de las competencias laborales generales.

Características de las competencias laborales generales

Genéricas: no están ligadas a una ocupación particular
Transversales: son necesarias en todo tipo de empleo
Transferibles: se adquieren en procesos de enseñanza aprendizaje
Generativas: permiten el desarrollo continuo de nuevas capacidades
Medibles: su adquisición y desempeño es evaluable

Las competencias laborales generales cobran especial importancia en la actualidad en virtud
de los cambios que se han dado en la organización del trabajo. Las organizaciones actualmente
exigen mayor coordinación entre las personas para emprender acciones, polivalencia
(posibilidad de asumir distinto tipo de funciones o puestos de trabajo), orientación al servicio
y al mejoramiento continuo, capacidad para enfrentar cambios, anticiparse a las situaciones y
crear alternativas novedosas para la solución de problemas.

Los cambios recientes en el mercado laboral reflejados en los elevados índices de desempleo e
informalidad y las nuevas formas de contratación han incidido en que la capacidad para
emprender actividades productivas tales como asociaciones, cooperativas, unidades de trabajo
familiar o comunitario o crear empresa, sea considerada hoy en día una competencia laboral
general.
Varios estudios nacionales e internacionales han permitido identificar algunas competencias
laborales generales que el sector productivo ha considerado fundamentales para que las
personas puedan ingresar y adaptarse a un ambiente productivo, relacionarse adecuadamente
con otros y con los recursos disponibles y aprender sobre su trabajo. A continuación se
presenta una síntesis de esos hallazgos:

Intelectuales: Condiciones intelectuales asociadas con la atención, la memoria, la
concentración, la solución de problemas, la toma de decisiones y la
creatividad.

Personales: Condiciones del individuo que le permiten actuar adecuada y
asertivamente en un espacio productivo, aportando sus talentos y
desarrollando sus potenciales, en el marco de comportamientos social y
universalmente aceptados. Aquí se incluyen la inteligencia emocional y
la ética, así como la adaptación al cambio.

Interpersonales: Capacidad de adaptación, trabajo en equipo, resolución de conflictos,
liderazgo y proactividad en las relaciones interpersonales en un espacio
productivo.

Organizacionales: Capacidad para gestionar recursos e información, orientación al servicio
y aprendizaje a través de la referenciación de experiencias de otros.

Tecnológicas: Capacidad para transformar e innovar elementos tangibles del entorno
(procesos, procedimientos, métodos y aparatos) y para encontrar
soluciones prácticas. Se incluyen en este grupo las competencias
informáticas y la capacidad de identificar, adaptar, apropiar y transferir
tecnologías.

Empresariales o para la generación de empresa: Capacidades que habilitan
a un individuo para crear, liderar y sostener unidades de negocio por cuenta
propia, tales como identificación de oportunidades, consecución de recursos,
tolerancia al riesgo, elaboración de proyectos y planes de negocios,
mercadeo y ventas, entre otras.

 

Competencias laborales específicas
Las competencias laborales específicas son aquellas necesarias para el desempeño de las
funciones propias de las ocupaciones del sector productivo. Poseerlas significa tener el
dominio de conocimientos, habilidades y actitudes que conllevan al logro de resultados de
calidad en el cumplimiento de una ocupación y, por tanto, facilitan el alcance de las metas
organizacionales.
Las competencias laborales específicas están relacionadas con las funciones productivas, es
decir, con el “conjunto de actividades laborales necesarias para lograr resultados específicos
de trabajo, en relación con el propósito clave de un área objeto de análisis”. Estas
competencias habilitan a las personas para desempeñar una ocupación o un grupo de
ocupaciones. Una ocupación es un conjunto de puestos de trabajo con funciones productivas
afines cuyo desempeño requiere competencias comunes relacionadas con los resultados que se
obtienen.
En una gran parte de países las ocupaciones se han agrupado por afinidad de funciones,
buscando con ello hacer ofertas educativas que permitan la movilidad entre varios campos
ocupacionales, es decir, formar en áreas que sirvan a varias ocupaciones, logrando con ello
polivalencia y movilidad ocupacional de quienes poseen dicha formación.

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  ESTÁNDAR DE COMPETENCIAS

La estandarización es el proceso que “se sigue para establecer, a partir de una actividad de
trabajo, las competencias que se ponen en juego, con el fin de desempeñarla
satisfactoriamente”.
Los estándares de competencia laboral indican el contenido y especificidad
de una competencia y contienen la siguiente información:

Los estándares de competencia laboral son referentes amplios para la formación, la evaluación y
certificación así como para la gestión del talento humano al interior de las organizaciones.

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  PERFIL OCUPACIONAL

Un perfil ocupacional, es una descripción de las habilidades que un profesional o trabajador debe tener para ejercer eficientemente un puesto de trabajo.

Otra breve definición es: "La descripción de las ocupaciones existentes en el sector empleador y que están siendo o se espera sean desempeñado por el egresado de un programa o trabajador". Tratando de establecer la relación cargo-función-responsabilidad como también los componentes, actitudinales, habilidades y destrezas que se requiere para el desempeño de dicho cargo.

Un perfil ocupacional, también es una descripción muy usada en las Instituciones Educativas, en donde se describen las habilidades que los estudiantes adquieren al finalizar su trabajo académico.

La creación de un perfil ocupacional se puede considerar una parte del análisis y la descripción de cargos, ya que a partir de las necesidades empresariales, se crean perfiles ocupacionales como un elemento en la selección y análisis de personal.

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  COMPETENCIAS CONDUCTUALES

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  EVALUACIÓN DE COMPETENCIAS LABORALES

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  CERTIFICACIÓN DE COMPETENCIAS LABORALES

En Chile, así como en otros países, el uso de los estándares o normas de competencia se ha
promovido por el gobierno y el sector productivo para fomentar la competitividad nacional e
internacional, con políticas de aseguramiento de calidad, las normas de competencia se
emplean como referentes para la formación y en procesos de certificación de competencias
laborales de los trabajadores.
La certificación de competencias laborales es el "reconocimiento formal de una competencia
demostrada (por consiguiente evaluada) de un individuo para realizar una actividad laboral
estandarizada. Es una garantía de calidad de lo que el trabajador es capaz de hacer y las
competencias que posee para ello".
El certificado de competencia laboral es un documento que reconoce la idoneidad profesional
y es prueba de que se "sabe hacer" efectivamente una actividad laboral. El proceso de certificación
de Competencias es voluntario, pero en la medida en que las empresas establezcan sistemas
de gestión de calidad, se encontrará la convergencia de sus políticas en esta materia con la
certificación de la competencia laboral y su utilización en los procesos de selección y mejoramiento
del capital humano.

Para las empresas, la certificación se constituye en el complemento que faltaba para integrar su
política de aseguramiento de calidad, por medio de la cual ya no sólo se certifica la calidad de
procesos y productos, sino también el desempeño de las personas. Esta triple certificación
fortalece aún más la participación del sector productivo en mercados nacionales e
internacionales, los que cada vez más exigen mayores avales a la calidad de los procesos que
intervienen en la producción de bienes y servicios.

Las ventajas de la certificación para las personas es que:
a) conocen previamente los resultados que deben lograr, ya sea en su proceso educativo o
en el entorno laboral;
b) en el mercado laboral las personas se consideran competentes por el logro de
resultados, sin importar, en la mayoría de las veces, la posesión de títulos académicos
universitarios o la institución educativa en donde se formó;
c) se le reconocen las competencias adquiridas previamente, ya sea por vía de la
educación o de la experiencia laboral.

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  CAPACITACIÓN POR COMPETENCIAS

El enfoque de competencias busca estimular un proceso de aprendizaje que sea significativo
para los estudiantes, integrando la teoría y la práctica, ya que conecta un determinado
conocimiento o habilidad con la diversidad de aplicaciones en un entorno productivo complejo
y cambiante.
El proceso, más que tendiente a entregar de conocimientos o destrezas puntuales, se orienta a
facilitar la identificación de las causas de los problemas presentes en una situación laboral y
aportar soluciones creativas y efectivas, que en el caso de la formación de competencias
laborales específicas implican elementos propios de una ocupación.
La formación de competencias laborales, tanto generales como específicas, demanda un
trabajo de articulación de contenidos y saberes al interior de las instituciones para optimizar el
tiempo disponible y el uso de talleres, aulas, laboratorios y espacios de simulación.
Igualmente, implica revisar la concepción de la educación en tecnología vista como un
escenario de integración de conocimientos, habilidades y comportamientos. La utilización de
los talleres, más que orientarse a una exploración vocacional, se convierte en la fuente de
aprendizaje de la ciencia y la tecnología y en espacio de iniciación de las prácticas,
observaciones pedagógicas o pasantías laborales.
Asumir el enfoque de formación por competencias laborales, tanto generales como
específicas, impone a las instituciones educativas la necesidad de generar unos vínculos más
estrechos con el sector productivo, de modo que éstas puedan relacionarse con el mundo
laboral en donde se van a aplicar las competencias mediante prácticas o pasantías.

Formación de competencias laborales generales
La formación de competencias laborales generales puede hacerse de manera transversal a las
áreas definidas en el plan de estudios, involucrando situaciones y contextos propios del mundo
productivo.
Formar las competencias laborales generales en los estudiantes supone crear oportunidades en
las cuales las áreas, más allá de desarrollar maestría en ciertos conocimientos, suministran
insumos para cumplir propósitos de diverso tipo tales como informar, persuadir, clarificar,
explicar cómo funciona algo, hacer recomendaciones, vender ideas, etc.
Desarrollar estas competencias no demanda tiempos, ni espacios ni docentes adicionales, pues
se hace en el aula o fuera de ella. En el aula se articula con los contenidos de las áreas
mediante proyectos y casos, aprovechando la dinámica propia de la interacción entre los
estudiantes y el docente. Fuera del aula, la formación de competencias se integra a las distintas
actividades institucionales orientadas a la socialización del conocimiento, la expresión (teatro,
danzas, etc.), la vinculación con el entorno (servicio social estudiantil, proyectos
comunitarios), la orientación profesional, los días temáticos (el idioma, la ciencia, profesor,
agua, etc.), entre otras.
Las situaciones de aprendizaje deben permitir al estudiante moverse en un ambiente en el que
la solución a los problemas es fundamental, donde el trabajo debe estar orientado a obtener
unos resultados medibles y satisfactorios. Lo importante es que estas actividades y espacios
institucionales tengan la intencionalidad explícita de formar competencias laborales generales,
lo que se refleja en la planeación y diseño de estrategias para recoger los aprendizajes de
forma sistemática.
La propuesta pedagógica plasmada en los planes de estudio y proyectos institucionales debe
abordar elementos relacionados con las competencias laborales generales para dar consistencia
al enfoque de formación propio de la institución educativa.

Formación de competencias laborales específicas
El movimiento alrededor de las competencias laborales en la actualidad se convierte en una ruta
para el diseño, mejoramiento y actualización de los programas que ofrecen las instituciones
de educación o al interior de las empresas.
El diseño de la formación basada en competencias laborales específicas se orienta a desarrollar
aquellas definidas dentro de una empresa o sector y exige involucrar nuevas estrategias
pedagógicas relacionadas con los contextos productivos, lo que garantiza la pertinencia de los
programas.
La modularización se convierte en una característica de los programas organizados por
unidades de competencia, dando flexibilidad a la oferta y permitiendo la construcción de
itinerarios formativos desde la educación media hasta la superior, de carácter técnico y
tecnológico.
La práctica laboral, en condiciones reales de desempeño, es la estrategia pedagógica central de
la educación basada en competencias laborales específicas. En ella el estudiante autoevalúa
sus resultados de desempeño y con el apoyo docente realiza planes de mejoramiento.
Las competencias laborales específicas se adquieren, precisamente, en el lugar de trabajo o
mediante el uso de estrategias de enseñanza con un fuerte componente de estudio realizado en
ambientes laborales.

volver al índice

 volver al índice

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  PRODUCTIVIDAD

Por estar tan fuertemente ligadas al mundo productivo, las competencias laborales específicas
se constituyen en un instrumento fundamental para incrementar la productividad y
competitividad de las empresas

 volver al índice